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LIERGANES TRADICION HOSTELERA

El balneario a principios del siglo XX

Lierganes es uno de los pueblos pioneros en Cantabria en cuanto a Hostelería se refiere, principalmente impulsado por la aparición del primer edificio de baños por el año 1844, en la conocida “Fuente Santa” de la que ya se escribía sobre sus virtudes  por el año 1670. Poco mas tarde se añadirían la fonda y el hotel antiguo  y en el año 1879 se construye el “Gran Hotel” con lo que las instalaciones se convierten en unas de las más reconocidas y modernas de España y gran parte de Europa, según recogen las crónicas de la época.- ‹‹Hotel de Lierganes, 60 magnificas habitaciones, magnifico comedor para 200 personas, gran salón de recreo con dos pianos, capilla y telégrafo en el mismo edificio, billar, cocinero y repostero de reconocido prestigio, magnifica galería…›››-rezaba en la publicidad que se publicaba en 1890.

Teatro Eusebio Sierra

El Balneario goza de una merecida fama y a su vera comienza a generarse en Lierganes toda una corriente de construcciones y servicios totalmente nuevos. De esta época es el puente nuevo, el antiguo paseo del hombre pez y también a la vez se construye el ferrocarril que comunica con la capital.

A la par que el gran Hotel y en vista de la afluencia de visitantes, nuevos establecimientos se ponen en marcha. Hacia 1900 se construye el teatro Eusebio Sierra (hoy restaurante El Ojo del Abrego) en memoria del que fue el autor de una zarzuela en la que se nombraba a los bañista de Lierganes, “La romería de Miera” y en estos mismos años están en funcionamiento el Hotel La Invencible, Hotel El Renacimiento, Hotel Santanderina, Hotel Suizo-Central  (Que incluso tenia casino) y el Hotel Celestina, además de las fondas de Cesáreo Herrera Pérez, Jose García y Pedro San Emeterio y otras 8 casas de huéspedes.
Con todo esto ya podemos imaginarnos el trasiego de bañistas que en los primeros años del siglo XX se producía en el pequeño pueblo de Lierganes. Incluso la familia real pasa por el balneario entre 1921 y 1927.
Con el paso de los años, los establecimientos y los gustos de los visitantes fueron cambiando, adaptándose a nuevas modas y gustos. El balneario siguió con su actividad y el resto de los establecimientos, unos se adaptaron a los nuevos tiempos y otros fueron desapareciendo a la par que se abrían otros nuevos.
Hotel de Dª Celestina Cañizo hoy Villa Esperanza

 Después de la guerra civil, Lierganes volvió a tener otra época de esplendor, colocándose como pueblo de moda para el veraneo y para los tratamientos de su afamado balneario. El teatro se convierte en cine, se construye el Hotel Cantábrico, el Hotel Continental, continúa su actividad el Hotel Suizo y aparece el restaurante El Hombre Pez. También en esta época se remodela completamente el paseo y funcionan bastantes bares y fondas en el pueblo.

Entre los años 60 y 80, Lierganes mantiene una actividad hotelera frenética, los banquetes de boda y los bailes en el paseo eran continuos y las meriendas de chocolate con churros muy apreciadas y conocidas en toda la región. En estos años también se pusieron en marcha las típicas discotecas de la época ( Los Cañones, Dakota…) que atrajeron a mareas de juventud que llegaban en el ferrocarril y en autobuses.
El Teatro convertido en discoteca en los años 70 y hoy en
dia restaurante el Ojo del Abrego.

Pasan de nuevo los años , los gustos vuelven a cambiar y Lierganes se convierte en un pueblo moderno donde la mayoría de los establecimientos existentes se ponen al día a la par que aparecen nuevos restaurantes, cafeterías y un buen numero de alojamientos en un formato mas acogedor como es el de las posadas y pequeños hoteles, mas familiares y acordes a un ambiente rural como es el de esta pequeña localidad. Por parte del balneario, este se amplió y remodelo en numerosa ocasiones, pero aun hoy mantiene el porte y el sabor de aquella época, funcionando a pleno rendimiento y adaptado a las nueva exigencias y gustos termales.

En definitiva, Lierganes es un lugar donde la tradición y experiencia hotelera esta mas que demostrada  a lo largo de los años. Un pueblo que lleva mucho tiempo recibiendo y mimando visitantes como pocos en Cantabria y que hoy en día esta dispuesto a mantener esa fama y contribuir a que la leyenda continúe viva.